Por primera vez en tanto tiempo.
Me cansé de estar asustada, me cansé de luchar con lo que siento, no es fácil.
No me gusta batallar, no me gusta forzar nada, así que sólo me rendí, me dejé ganar.
Y hasta ahora, ha sido la batalla perdida más bonita de mi vida.
Hoy me siento bien, me siento feliz.
Gracias a ti.